Si el inventario del sistema y el de la bodega nunca coinciden, el problema rara vez es la gente. Es el proceso.
La raíz: varios caminos para el mismo movimiento
Cuando las entradas se anotan en un cuaderno, las salidas en otro y los ajustes los hace quien puede, cada camino introduce un error distinto. Al final del mes nadie sabe cuál es el número bueno.
La solución: un solo servicio de movimientos
- Entradas, salidas y ajustes pasan por el mismo flujo.
- El sistema bloquea el stock negativo.
- Cada movimiento guarda stock anterior y nuevo, con usuario y fecha.
- El stock disponible se calcula, no se escribe a mano.
Con un único camino auditado, el descuadre deja de acumularse y el conteo físico se vuelve una verificación, no una investigación.
